Inicio > Rock! > El otro mundo pattoniano

El otro mundo pattoniano

¿Te gusta Faith no more? ¿Mr Bungle? ¿Fantomas? ¿O alguno de los inventos de Mike Patton? Si te gustan y fuiste a Mondo Cane por eso, error fatal.

Sí. Se puede conceder que en cada show, Patton muestra lo que es. Una voz tremendamente versátil, capaz de sacar un grito desgarrador en una milésima de segundo (mucho?). Y lo de anoche en el Teatro Caupolicán no fue la excepción. Patton lo hizo nuevamente. Sacó esa rabia interna que es capaz de calibrar perfectamente y transformarla en una voz impecable. Igual que en Faith no more, igual que Mr. Bungle o Fantomas.

Pero lo de Mondo Cane es mucho más que cualquiera de estas bandas. Porque son tonalidades, sentimientos, completamente diferentes.

Lo que vimos ayer fue una calidad musical digna del Teatro Municipal, una orquestación impecable. Un show completo por donde se le mire. (Salvo los chilenos con falta de atención que gritaban en pleno entremés musical).

Pero en el escenario todo fue correcto y – ojo – que viajar por el mundo presentando música orquestada no debe ser muy fácil. Por lo menos más difícil que tocar con tu grupete de amigotes las canciones que conocen de memoria. Con Mondo Cane, Patton deja en manos de desconocidos de cada país, el éxito de su presentación. Por eso quizás se le vio mucho más atento a la Sinfónica de Santiago que al propio público.

Y Patton escogió bien, porque los músicos de la sinfónica fueron un lujo. Entendieron que el show se trataba de un rockero capaz de crear nostalgia y desorden con canciones italianas del ayer.

Además, cada sector del escenario fue un show propio, desde los violinistas, los bajos, el gordo de las percusiones, el viejo barbón del instrumento especial, las coristas y el pianista. Todos entretenían.

Fue una música exquisitamente adaptada a lo que sonó siempre en nuestros audífonos.

Como punto aparte, el infortunado muchacho que subió al escenario esperando el abrazo de Patton, pero recibió el cariño de los guardias, y la indiferencia de su ídolo. Y los gritos clásicos de las mujeres que aman al cantante de turno.

Lo otro, y que es una sentencia. Si nos cuesta cantar en inglés, definitivamente no cantamos en italiano.

Redondeando. Patton dejó la vara alta en espectáculos orquestados/rockeros. Una gran invitación a otros músicos para diversificar sus rumbos, para envejecer mostrando calidad, para demostrar que son más que frontman, más que un poster pegado en la pared, más que una chapita, que son músicos capaces de crear ambientes totalmente diversos sin perder sus estampas, sus propios sellos, sin engañarse a ellos y sin defraudar al resto.

 

Advertisement
Categorías:Rock!
  1. septiembre 22, 2011 a las 3:37 pm | #1

    mirloko….

  2. Francisco Aravena
    septiembre 22, 2011 a las 5:59 pm | #2

    y eso es todo GF?

  1. Aún no hay trackbacks

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.